Entre el 9 y el 13 de febrero se cocina en el horno de Manquemapu una masa de intercambio cultural formada por la harina del folclore, la levadura de la música electrónica y la sal del ecoturismo. Un pancito para los oídos de trotamundos y nómades.

Después de caminar 10 km bordeando la costa del Pacífico por un bosque tupido y húmedo -lleno de alerces milenarios y de arrayanes enormes- los nómades llegan hasta una playa donde se sientan a descansar un rato. Todavía faltan 20 minutos de recorrido para el destino final: Manquemapu, Tierra de Cóndores, X región, Los Lagos, Chile.

Viajan hasta allá por varias razones: el lugar y sus paisajes maravillosos; la música, esta nueva electrónica Latinoamericana que va tomando fuerza; los talleres/actividades, entre los que destacan bio-construcción, stand up paddle, yoga y celebración de rituales de temazcal; la aventura de desconectarse del ajetreo propio de nuestro tiempo y conectarse con la naturaleza; y también para disfrutar, para pasarlo bien con amigos nuevos y antiguos.

Es un experimento y sus resultados son impredecibles. Sin embargo este es ya su cuarto año y quienes han vivido la experiencia eligen volver –todas las veces-. Un encuentro horizontal, multicultural y de cuidado y respeto por el medio ambiente, que reúne a cerca de 400 personas en una reserva natural, al ritmo de instrumentos orgánicos y beats modernos.
Se comienza a construir gracias a la labor de un equipo multidisciplinario de 25 voluntarios, que trabajan sin descanso y con la ayuda de la comunidad Williche local durante cerca de un mes, para esperar a los nuevos miembros de la tribu nómade: músicos y asistentes. Se termina entre todos: compartiendo en talleres de permacultura y bio-construcción, generando diseños para el escenario y otros espacios comunes, bailando, comiendo, colaborando.
Es un festival de música folclórica durante la puesta de sol y las primeras estrellas y de electrónica latinoamericana durante el resto de la noche y hasta el amanecer. En el trayecto se genera la simbiosis, la mezcla de los sonidos auténticos y autóctonos de nuestro continente con las herramientas sonoras que nos entregan las nuevas tecnologías.
Este año el line up lo componen artistas como Beatriz Pichi Malen, Los Gaiteros de San Jacinto, Nu, Nicola Cruz y Matanza, entre muchos otros músicos con una búsqueda sonora similar y complementaria.
Arraigados a la fuerza de las quenas, de la copla, la marimba y el bombo, resuenan entre los bosques los ritmos lentos -Downtempo- profundos, de un nuevo sonido Latinoamericano que ruge como el mar mientras los nómades bailan.
Festival Nómade avanza con la historia de una Latinoamérica indómita en este rincón del sur de Chile donde entre el 8 y el 13 de febrero de 2017 se levanta el experimento.
Más información sobre las entradas, el line up, las actividades y la ruta en www.festivalnomade.cl si quieres hacerte una idea del tipo de música al que nos referimos entra a www.soundcloud.com/festivalnomade y escucha alguno de los mixtapes originales que los diferentes artistas han preparado para el encuentro.
Festival Nómade se elabora sobre la idea de diversificar por medio del turismo los ingresos de las familias Williches residentes en Manquemapu y es un trabajo en conjunto con la comunidad local.

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